La herencia de mi viejo
Todo aquel que me conoce bien sabe que no vengo de cuna de oro por eso el día que mi viejo se fue a mejor vida no me quedo mucho de herencia.
No me quedo plata no me quedaron títulos ni me hice dueño de ninguna propiedad ni ningún negocio que llevar adelante.
Mas bien me quedo bien poco hablando de las cosas materiales pero si me quedo mucho en lo afectivo.
Es por eso que todavía guardo y uso con mucho cariño la única herencia que me dejo mi viejo este mate de la rojita del mercado que él se compro allá a principios de los 90.
Cada vez que tomo mate (que no es muy seguido que digamos) no hay ocasión que no me acuerde del club o de mi viejo son solo fracciones de segundo pero que me traen alegría.
Y ahora si me permiten me voy a tomar unos mates a la salud de mi viejo y del querido MONTEVIDEO B.B.C.
El Chopo.
