Campamento a lo Montevideo B.B.C.

Yo era Mini y tenia unos 11 años y los técnicos de la categoría decidieron hacer un campamento que gracias a Dios solo duro 2 días porque si duraba un día mas seguramente no hubiese llegado a los 12.Aquellos técnicos sabían de campamentos lo que yo se de ingeniería atómica o física quántica lo que equivale a decir nada. Nos fuimos a la Turisferia y seriamos unos 15 gurises cada uno llevaba su comida y en conjunto se habían comprado algunas cosas como leche y agua Salus  por si las dudas. Llegamos a la Turisferia y ya de entrada empezaron los problemas porque no sabían donde armar la carpa después de decidir y elegir un punto estratégico se decidieron a armarla, entre todos la armamos en solo 5 horas  en el medio de la nada sin agua ni nada cerca. La carpa era para 8 personas y éramos 17 así que váyanse imaginando lo placentero que fue dormir ahí. Habíamos llegado temprano así que mientras se armaba la carpa decidimos  comer algo como para engañar el estomago y las 2 horas ya no quedaba comida ninguna, entonces a la tarde los técnicos dando cátedra de cuanto sabían de campamento nos dijeron que iban a hacer un asado como nunca habíamos comido en nuestras vidas y la verdad que le pegaron  porque la inmundicia que terminaron haciendo no la a igualado nada de lo que he comido hasta ahora.

Teníamos unos chorizos y unas tiras de asado, no era mucho más bien lo justo, siempre y cuando a la hora de la repartida lo repartieran bien. Bueno la cosa es que hicieron un  hoyo en el piso, en la arena, porque el piso era de arena esa arena marrón medio mojada y alrededor pusieron piedras, me acuerdo que hicieron un alarde bárbaro por el hoyito ese como si hubieran echo un horno microondas con 3 alambres ya cuando fueron a prender el fuego no prendía porque la madera se mojaba con la arena  ahí ya empezamos a dudar de la calidad de nuestros técnicos en materia de campamentos pero ellos seguían diciendo que sabían lo que hacían así que los dejamos hacer, después de mucho tratar pudieron prender el fuego, pero se dieron cuenta de otro problema no había parrilla ¿ y ahora que hacemos? No pasa nada dijo uno de los técnicos hacemos así, con gran astucia agarro 2 pedazos de ramas que habían por ahí  les hizo un tajo en un punta y los paro al lado del fuego uno de un lado y el otro del otro lado por arriba se suponía debían poner un fierro donde colgar la comida o colgar una caldera etc. etc. Pero como no había fierro tuvieron la maravillosa idea de poner de palo a palo un hilo sisal y ahí colgar con ganchos los chorizos y los pedazos de carne, nosotros habíamos quedado sorprendidos por la sagacidad de nuestros mayores pero al ratito nomás se nos fue el asombro al ver caer toda la carne y los chorizos al fuego  ya que el hilo sisal obviamente se prendió fuego mas rápido que la leña. Cuando cayo la carne al fuego fue un revuelo porque no sabíamos como sacarla, si no había cubiertos ni nada y estaba en el medio de las brasas uno corrió y le tiro agua Salus al fuego y lo apago así que recuperamos los chorizos un poco quemados y llenos de arena con carbón. Teníamos un hambre que no podíamos mas y no había comida así que se precisaba una solución y el dúo dinámico enseguida la encontró, agarraron una olla que uno de casualidad había traído y la llenaron de agua Salus que era el único agua que teníamos cerca y tiraron los chorizos ahí adentro querían tirar la carne también pero nosotros no quisimos así que desistieron. La olla era más grande que el hoyo así que el fuego se apago y no se habían dado cuenta los chorizos estaban a medio hervir y así como estaban empezaron a servirlos. ¡Que cosa más asquerosa que era eso! yo me acuerdo de uno solo que comía y cada vez que tragaba hacia arcadas, nosotros nos moríamos de la risa y para mejor el que comía que era un morocho que tenia problemas para decir la letra r y la cambiaba por la g como los franceses y cada vez que mordía el chorizo decía “esto es un asco prgefiero comeg agos con palitos”.

Nuestros técnicos se sentían avergonzados de aquello y decidieron tirar al diablo los chorizos pero a nosotros nos tenían que sacar el hambre así que juntaron plata entre los dos y como no tenían mucho solo dio para comprar unos panes flautas y poco de mortadela. Nos pusieron a hacer cola y nos dieron a cada uno un refuerzo tamaño chico de 2 rodajas de mortadela.

A la noche antes de acostarnos nos dijeron que teníamos que tomar la leche así que nos sentaron en círculo cada uno con una taza o un vaso en la mano el primer técnico ponía Vascloet , una cucharada y el otro ponía el azúcar una o dos cucharadas según pidiera el niño. Yo por suerte fui de los primeros así que me toco leche con Vascolet pero a los 4 o 5 últimos no les toco tan lindo ya que se termino la leche así qué les pusieron agüita Salus de nuevo. El moreno que se había mandado los chorizos tenía un hambre bárbaro porque se mando la Salus con el Vascolet como si nada. El morocho mandaba para adentro y los técnicos nos decían “tomen, tomen que es alimento” si, si decía el moreno y los técnicos  para darle confianza a los otros tres o cuatro para que tomaran les decían que eso se tomaba en la guerra y que era buenísimo.

Llego la primera noche y aquello era un relajo no dormía nadie y estábamos todos descontrolados ¿y quien carajo nos iba a controlar si aquellos dos tipos no se podían controlar a ellos mismos?

Bueno después de haber dormido unas 4 horas cómodamente aplastados unos con otros los 17 en la carpa para 8 nos levantamos bien tempranito ni bien salio el sol, teníamos un hambre tipo africano y no había nada para comer así que nuestros Robin Hoodes nos volvieron a sacar del apuro, nuevamente nos pusieron en fila y otra vez pan flauta 2 rodajas para cada uno y después de revolver todos los bolsos encontraron 3 ingredientes para darnos en aquellos panes ,en la fila estábamos todos cuando nos mostraron el primer ingrediente que era dulce de membrillo los 15 nos anotamos ya para el segundo ingrediente éramos 3 o 4 y aquello era paté para el tercer y ultimo gusto no se anoto nadie mas que yo y el tercero era sardinas, así que me comí un refuercito de dulce de membrillo, paté y sardinas ni el moreno de los chogizos se animo a comer aquello.

Para hacerla corta esa tarde nos fuimos a la playa y mi primo otro muchacho y yo nos perdimos llegamos al campamento de rebote y a la noche ya por suerte nos volvimos, en realidad si me pusiera a contar detalle por detalle lo que fue ese campamento no termino esta historia ni para el 2010 por eso la voy a ir dejando por  acá.

Pero antes debo contar una a favor de los técnicos por que en esa estuvieron bien, el Leo era uno de los que esa noche estaba mas desacatado gritando y haciendo ruidos el pensaba que no sabían que era el porque estaba todo oscuro pero ya lo tenían calado además sabían donde estaba acostado y el Leo estaba justo en un corner, el seguía gritando y jodiendo  así que uno de los técnicos salio de la carpa sin hacer ruido ni decir nada y empezó a hacer ruido afuera de la carpa el otro técnico empezó a decir adentro que aquello podía ser un bicho y que nos quedáramos callados varios de nosotros lo hicimos por el julepe pero el Leo no el siguió a los gritos y riéndose hasta que en una el otro técnico que estaba afuera de la carpa  fue hasta ese corner donde estaba el Leo y metió la mano por un agujero y la agarro del cogote, el Leo empezó a los gritos pero de miedo y pidiendo ayuda y nosotros nos moríamos de la risa con eso después el Leo quedo mansito así que esa se la anoto a los técnicos a su favor.

Este tipo de vivencias solo las encontrabas en este club, para mi fueron épocas inolvidables, recuerdos que siempre van a quedar en mi corazón como dice la canción.

 

 

 

El Chopo.

 

 

VOLVER A HISTORIAS ROJAS